Epílogo de paisaxe e nubes

Tamara Feijoo propone para Epílogo de paisaxe e nubes una relación plástica, sensible y pautada entre sus obras e intervenciones con la meditación simbólica que Luis Seoane realiza en tres piezas que crea entre 1966 y 1967 –Paisaje y nubes, Galicia y S/T–. Esta relación, inicialmente concebida como un diálogo sujeto a la permeabilidad de la captación instantánea como fundamento de contraste, integración y evolución, se depura para invadir y construir territorios de polaridades geográficas alternantes: en consonancia con la temporalidad cronológica de la exposición, con las topografías de síntesis estructural del edificio de la Fundación, con las variables intelectuales que la sustanciación de los espacios interno y externo pueden suponer en tanto que transmutables e interdependientes. Epílogo de paisaxe e nubes íntima con lo permeable de la pertenencia (y quizá sujeción) al medio inmediato que cataliza lo vivencial, hasta la injerencia sobre lo esencial de lo general para matizarlo en particular y propio, en ejercicio de protagonismo de nuestras capacidades interpretativas para depurar lo inmediato en reflexión. Una reflexión que se resuelve en identidad, en instante efectivo, y en su expresividad potencial. La materia y su síntesis, por tanto, que se ecualizan en matemática concertante y en orden no jerárquico que se atisba y asimila, sin agredir, desde su simulación y su disimulo.
(Texto de Alberto Carton, comisario de la muestra.)
 
(Fotografía: White Dog Studio)